Sobre Mi

DESPENSA DEL SUMILLER


Este blog es el fruto de muchos años de dedicación a mi gran pasión, el vino y la gastronomía. Tanto mi formación inicial como mi trayectoria profesional han estado centradas en otros ámbitos, pero desde hace años estoy embarcado en una formación más profunda y constante del emocionante mundo de la Sumilleria y la gastronomía.


Mi gran interés por la formación unido a la lectura para aprender a analizar todo lo relacionado con la Sumilleria, me llevan a entender que características marcan la diferencia de cada producto que cato. Todo esto unido a mis conocimientos con la fonación de Sumiller profesional unido a un Master en viticultura y enología por la cámara de comercio de Malaga, Experto universitario en gestión y difusión del patrimonio entorno al vino, por la Universidad de Malaga y Nivel 2 Wine & Spirit Education Trust, ademas de que Actualmente estoy estudiando la cualificación de nivel 3, título indispensable y obligatorio para continuar estudiando en la misma organización y acceder al Master of Wine.

Todo esto me ha motivado a realizar viajes enológicos para conocer prestigiosos viñedos de Europa y grandes zonas enológicas, tanto históricas como emergentes, que elaboran aquellos vinos que más me han emocionado. En concreto, mi pasión por los grandes vinos históricos me ha llevado a ser Formador Homologado del Marco de Jerez, Formador homologado en Cava, Tecnico especialista en vinos y vinagres de Montilla-Moriles,


domingo, 9 de septiembre de 2018

Los vinos de Malaga, en en la antigua Rusia. Cuando los zares bebían vino de Málaga














































La historia de los lagares de los Montes de Málaga está llena de curiosidades: de cómo Catalina la Grande conoció sus vinos a por qué los musulmanes lo llamaban 'jarabe'

Antes de que la plaga de filoxera, las riadas y la crisis económica arrasaran con todo entre los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, los Montes de Málaga eran un lugar de peso en el cultivo de viñedos.

Breve información sobre la Filoxera en Malaga y la Serrania:

A finales del siglo XIX en el mundo del vino se produce la peor de sus crisis, la llegada de la La filoxera, que se convirtió en plaga causando grandes y graves daños en los viñedos de toda nuestra provincia y el resto de España, lo que causo el despoblamiento de los pueblos y la desertisacion de los viñedos, en la mayor parte de la Península Ibérica. La acción de la Filoxera en la vitis vinifera (variedad Europea de la vid), se centra en ataques a la raíces de la planta, causando hipertrofia y tuberosidades, lo que provoca la proliferación de hongo que causan la muerte de la planta.Los efectos de la plaga provocadas por este insecto de origen americano en la vitis vinifera fueron muy importantes en los viñedos Malagueños. Los primeros síntomas de esta plaga se detectaron en la localidad de Moclinejo (Málaga) y mas concretamente “Lagar de la Indiana” procedente de Portugal y Francia en 1878, Su propietario Eugenio Molina observo que 50 de sus cepas habían muerto y decidir dar parte de lo ocurrido con el fin de obtener un diagnostico sobre las causas de la mortalidad, la cual se había iniciado un año antes con la muerte de media docenas de cepas. 
La Sociedad Malagueña de Ciencias Físicas y Naturales fue la encargada de estudiar el caso. El 10 de Julio declaraba de manera oficial que el insecto examinado era la Filoxera Vestatrix. También se averiguó que el inicio del foco respondía a la compra en 1874 y 1875 por parte del propietario de unos plantones ornamentales procedente de países extranjeros. 

Antes de que la filoxera hubiera hecho su aparición, las viñas en la provincia de Málaga ocupaban 112.876 hectárea y en el año 1881 la serranía de Ronda, contaba con una superficies de viñedos de 9.993 Hectáreas , dividido en los siguientes pueblos:

Localidad. Superficie de Viñedos (Has) 
  • Atajate...................................................359          
  •   Cartajima................................................ 0 
  • Benadalid..............................................345        
  •  Igualeja................................................333 
  • Montejaque.............................................57           
  • Algatocín................................................448 
  • Faraján....................................................25 
  • Alpandeire .............................................170 
  • Júzcar..........................................................0          
  •   Benalauria...............................................21 
  • Genalguacil.............................................616 
  • Benaojan.................................................228 
  • Gaucin.....................................................583 
  • Benarrabá................................................447 
  • El Burgo...............................................1.332 
  • Parauta.....................................................575 
  • Pujerra........................................................5 
  • Ronda.....................................................402 
  • Ardales..................................................2193 
  • Cortes de la Frontera............................. 249 
  • Jubrique................................................1377 

Es a partir de 1888 cuando la filoxera penetra en la serranía de Ronda, que entre (1888-1900) ya contaba con una superficie de viñedos de 13.494 has. 


En 1891 de las 13.494 has de viñedos, 7.569 has. se habían destruido y 5.925 has, más estaban invadidas por la enfermedad. 



Fuente : Difusión de la Filoxera. Fuente: Especialización Agricola y desarticulación del espacio. La viticultura en Malaga durante el siglo XIX, Autor, Agustin Justicia Segovia y Jose Damian Ruiz Sinoga. 














Por tanto en 1891, solo 13 años después de que fuera detectada la filoxera por primera vez, la plaga había afectado prácticamente a toda la provincia. De las 112.876 has existentes al inicio de la invasión, se había destruido 105.390has. y el resto contaminadas. Las únicas viñas que estando contaminadas no habían sido todavía destruidas estaban localizadas en algunos municipios de la Serranía de Ronda, Estepona y Manilva. 
Según figura en el archivo Histórico Municipal de Ronda del expediente formado en 1888 sobre la averiguación de la procedencia de varias plantas de vid, procedentes de los Montes de Málaga y remitidas a esta ciudad por D.Federico Gros de Málaga para su plantación en las inmediaciones del Molino Don Felix de Ronda, lo que nos indica que la filoxera irrumpió a partir de 1888 en la Serranía, es decir 10 años después de que se detectara oficialmente el primer foco en la provincia, concretamente en (Moclinejo). 
Con esto decimos que en 1898 la superficie de viñedo en la Serranía se reduce a 238 has, volviendo a los niveles del siglo XVIII, perdiéndose el 99% de la superficie de viñedo.Figura 6: Difusión de la Filoxera en Andalucía. 1878-1912. 

Los más de 4000 lagares que llegaron a funcionar en la zona antes de que comenzaran las expropiaciones de las décadas de los 30, 40 y 50 para reforestar lo que hoy es un Parque Natural dan buena cuenta de una historia no siempre tan dulce como sus Vinos. Y tampoco muy conocida. ¿Sabía, por ejemplo, que el vino de Málaga llegó hasta la corte de la mismísima zarina de Rusia, Catalina la Grande, y que desde que lo probó adquirió la costumbre de tomar una copita en palacio? Corría entonces el siglo XVIII, la época de mayor esplendor de los viñedos y lagares de los Montes de Málaga, y la fama de los vinos era tal que se exportaba a países como Rusia, Reino Unido o los países nórdicos. Uno de esos cargamentos llegó hasta la corte de la zarina, que desde entonces se apuntó a las bondades del 'dulce' de Málaga.


Pero algunos siglos antes, los pobladores de la zona ya apreciaban las cualidades del producto. Así fue en la época musulmana, donde ya se trabajaban los viñedos en los Montes de Málaga y los vinos eran muy apreciados por la población a pesar de que el Corán prohibía el consumo de alcohol. ¿Qué hacer entonces? Parte de la solución vino por el nombre con el que se bautizó al vino que se producía en tierras malagueñas: xarab Al-malaquí (jarabe de Málaga), al que además atribuían unas propiedades muy apreciables, por ejemplo para abrir el apetito.



¿Sabía, además, que el desarrollo del mercado en torno al vino derivó en la creación de la Hermandad de Monte Pío de Viñeros? Aquello ocurrió en el año 1616: las exportaciones comenzaban a ir a más, los negocios crecían y, con ellos, los fraudes. En aquellos organismos se establecía un arbitraje para combatir los engaños y las malas prácticas en un sector que no hacía más que crecer. También en esos años comenzaron a llegar a las tierras malagueñas inmigrantes franceses, holandeses o alemanes -hoy es a la inversa- para desempeñar las labores más humildes de la cadena de producción, desde jornaleros a dependientes de las tiendas donde se dispensaba vino. Con el paso del tiempo los extranjeros comienzan a acceder a cargos de relevancia en las compañías, se van haciendo con las viñas y trabajan sus propios lagares, coincidiendo con el siglo de oro de los viñedos en la provincia.


Testigos mudos de aquellos acontecimientos, los Montes de Málaga esconden aún los vestigios de parte de aquellos lagares que recuerdan la época de esplendor. En la recuperación de ese patrimonio olvidado por muchos lleva un tiempo embarcado el historiador Álvaro Amaya, que junto a su amigo Carlos Sánchez documenta en fotografías el estado de las estructuras que quedan en pie y las comparte en su blog 'Lagares y cortijos (lagaresycortijos.wordpress.com) junto con las historias que escondieron sus muros. Pero también es posible revivir muchas de las anécdotas que atesora Amaya a pie de monte y gracias a una de las rutas senderistas que propone la empresa de gestión cultural Cultopía (www.cultopia.es) para conocer en directo ese escenario.


El recorrido está centrado en el partido Chapera la Alta, en pleno corazón de los Montes de Málaga y uno de las zonas con más lagares de referencia: el lagar de Benefique, el de Zambrana, el de Pacheco o el de Santillana forman parte de esta ruta que sabe a 'dulce', como el vino. Algunos de ellos, aún en pie, conservan el esplendor de la época dorada, cuando estas edificaciones no sólo servían para hacer vino: también había molinos de aceite -que por cierto era de muy mala calidad porque su graduación era muy ácida y se destinaba en su mayor parte a jabón-, molinos de harina e incluso fincas de recreo. En estas últimas no es extraño encontrar pinturas murales, capillas y otros lujos propios de las viviendas donde los burgueses solían pasar el verano. En aquella época se prefería la montaña a la playa que bañaba la ciudad. Y si era con una copita de vino de Málaga, mejor que mejor.

Fuente: ANA PÉREZ-BRYAN















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